sábado, 23 de marzo de 2013

¿Bipolaridad o tocacojonismo?

Típica situación normal en la que te encuentras manteniendo una charla más o menos inteligente con tu grupo de amigos y de repente alguien suelta algo que no tiene nada que ver con el tema, rompiendo la línea de dicha conversación.

Que tu te paras a pensar y dices, pero vamos a ver. ¿A QUÉ COJONES VIENE ESO? o en su defecto... WTF?! para los bilingües o aquellos que se las dan de.

Pues bien, tras mucho estudio y observación de la fauna amiguil se ha llegado a la conclusión, (quien dice se ha llegado, dice he llegado) de que:
a) Todo el mundo tiene un amigo retrasado u/o de escasa actividad cerebral.
b) No presta atención a las conversaciones. Su vida es más interesante.
c) Dicho amigo sufre un trastorno por el cual tiende a decir todo lo que se le pasa por la cabeza. Ya sean cosas inteligentes o gilipolleces varias.
d) Lo hace por joder. 

Dicho amigo suele caracterizarse por lo que podríamos denominar, tocacojonismo en toda regla. Pero tranquilos, aún tiene solución.
Para evitar situaciones incómodas de silencio y miradas asesinas hacia dicha persona, he desarrollado un método infalible, que explico a continuación:
Paso 1.- Antes de que se produzca el suceso, atar al susodicho a una silla, palo, poste o similares con cinta aislante.
Paso 2.- Colocar una mordaza sobre la boca para evitar escapes de gilipollismo.
Paso 3.- Adquirir una sartén de tamaño considerable.
Paso 4.- En caso de que el paso 1 y el paso 2 no surtieran efecto, utilizar el objeto adquirido en el paso 3 para inconsciencia inmediata.

Espero que con estos consejos podamos evitar la degradación de las conversaciones y por supuesto el bien común del círculo de "inteligencia" amiguil. ^^

viernes, 15 de marzo de 2013

Cremita.

Aquí os dejo 3 temas muy muy chachis para que los disfrutéis como los disfruto yo.

True LoveS.O.J.A.

The Garden - Tribal Seeds

Feeling Alright - Rebelution

martes, 12 de marzo de 2013

La teoría de los Men in Black.

Imagínate que estás en el salón. O en tu habitación. Imagínate que estás leyendo esto, y que de repente, te apetece de manera insaciable un yogur de fresa. ¿Qué harías? Irías a la cocina, ¿verdad? Todos lo haríamos. Bueno, excepto los que no le gustan los yogures de fresa, como a mí, que irían a por un flan o unas natillas. El caso es que no sería un hecho importante, excepto por el hecho de que se te ha olvidado la cucharilla, y todos sabemos que sin cucharilla, no party. Te vuelves a levantar, y vas a la cocina expresamente a por la cucharilla que se te ha olvidado, con la mala fortuna de que, cuando llegas a la cocina, no te acuerdas de a por qué ibas.

Esto tiene una explicación muy sencilla, pero para ello tengo que empezar desde el principio:
Imagínate que estás en el salón. O en tu habitación. Imagínate que estás leyendo esto, y que de repente, te apetece de manera insaciable un yogur de fresa. ¿Qué harías? Irías a la cocina, ¿verdad? Todos lo haríamos. No sería un hecho importante, excepto por el hecho de que se te ha olvidado la cucharilla, y todos sabemos que sin cucharilla, no party. Te vuelves a levantar, te diriges a la cocina, y cuando llegas, te encuentras un alien en tu cocina. Sí, como lo lees, un alien. Cualquiera, hay muchos tipos. Tú estás demasiado ocupado cagándote encima como para preguntarte qué hace un bicho ahí, pero no tardarían mucho en llegar los Hombres de Negro, que se lo llevarían. Lógicamente, no te van a explicar nada, simplemente te harían mirar un neuralizador, que es un aparato que llevan con forma de consolador, y te borrarían la memoria con respecto al incidente alienígena, haciendo que te preguntes a por qué coño ibas a la cocina.



D.